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Mostrando entradas de agosto, 2011

something surreal

No hables de imposibles si eres el primero que apuesta por increíbles. Pero qué apuesta más rentable.

Moon

Te pedí como siempre lo de siempre. Simple, claro. Ser feliz aunque fuera por un rato... ¿es manía tuya interpretar las cosas como te viene en gana? Primero darme lo que nunca tendría, ahora, enfrentarme con dos futuros que yo quería. Que me conoces, que sabías lo que pasaría... que no podría elegir, y acabaría haciendo daño a eso que más me importa. Porque es como siempre, es lo de siempre. Tu puta hipocresía. Y yo... yo fallándome a mí misma

broken guitar

Vuelvo a la carga con días ocupados y una excusa para lucirme con la guitarra. O no con la guitarra... que después de su accidente está ocupada o fuera de cobertura... habrá que tirar de pelis.

your peace

Creo que te haré sonreír otra vez, otra más para darte las gracias por dejarme despertar. Por robarme los cigarrillos y dejarme el de liar. Tenía miedo de tantas cosas, miedo de un futuro que no sabía si iba a llegar. Pero a veces el destino nos habla de muchas maneras, se nos presentan las cosas con mil advertencias que a la primera no podemos comprender. Pero cuando echamos la vista atrás nos invade como un fogonazo de luz, una escena que ya habíamos visto antes pintada de otro color. La voz de alguien conocido repitiéndote una y otra vez... no fuerces el camino, déjalo simplemente ser. Y ahí estabas tú. Le repetí mil veces aquellas noches, un par de gritos y unos cuantos susurros, a la luna que me guarda siempre, mi súplica cotidiana, un par de segundos, tal vez si sonreía por una vez, muchos instantes de felicidad. Y no sabía que me había llegado, que me iba a llegar. Que la felicidad está en el momento, en la risa arrancada, en respirar a un mismo compás. En el ahora. ...

punch

Recuérdame cómo se noquea de un golpe, cómo se recupera el rumbo, cómo se distingue lo que está bien de lo que está mal... cómo recupero mi realidad, lo que era, mi verdad...

I ended up where I should not

Hice el ridículo un par de veces más dejando que me embriagaran dos jarras de mi elixir personal. Sí que tenía ganas de llegar y sonreír entre abrazos, liarme mal el cigarro e irnos a cenar, pero no tenía ganas de pasearme patosa entre los que se supone que son mis monitores. Aunque técnicamente fuera del campamento son estatus que quedan anulados y sólo vale la regla de la noche más oscura, aquello que no se ve no se puede catalogar, no hay moral, no puedes hacer mal si es pensando así... Y es que ahora me ahogan las ganas de tenderme en su cama una vez más, que baja ya a zaragoza para quedarse. Me ahogan al parecer los recuerdos de haberme quitado un peso de encima, momentos de hace un par de días que aliviaron y soltaron cuerdas que llevaban ahorcándome tres años. Terminamos hablando, después de pasarme cuatro días con cambios de humor y un temblor de piernas repentino cada vez que pasaba a mi lado y se me escapaba riéndose de mí el valor y mi peculiar humor cínico. Hablamos ...