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Mostrando entradas de septiembre, 2012

Busy

La esperanza es lo último que se pierde, pero no te pones a pensar en ella cuando tienes otras preocupaciones en la cabeza. No te paras a pensar en recuperarla cuando las cosas en las que pensar vienen a centenares, y las conclusiones se sacan como en los juicios exprés. - ¿Has perdido las facturas del último mes? Llama a tu madre. Siguiente: ¿No te fias de él? - No. - ¿Tienes razones por las que fiarte? - No del todo... - Pues listo. No lo hagas. Sigue esperando lo peor. Siguiente...

Moving up IV

Había quedado y llegaba tarde, como siempre. No terminaba de hacerme con las entradas, salidas, cambios y movidas del metro. Me parecía más una maraña de caminos que una manera rápida de viajar. Bajando, un hombre que tenía incluso más prisa que yo me pisó y terminó de romperme los pantalones, una chica me pegó un codazo y alguien a quien no vi si quiera me empujó y me comí la máquina expendedora. Al menos con el golpe me llevé una barrita de chocolate gratis, como si la dichosa máquina sintiera haberse chocado conmigo. Fue más simpática que el que me empujó. Al llegar, mi amigo me esperaba sentado en la terraza de un bar justo al lado de la salida. Me miró y se rió. No me hizo falta inventarme ninguna excusa por haber tardado tanto. - Bonitos pantalones. Son originales... - Ja. Ja. Muchas gracias. Recién rediseñados. ¿Ni si quiera me vas a saludar como es debido? Se levantó y le abracé con fuerza. Hacía mucho que no lo veía, por un tema de distancias. Un amigo llamado destino habí...

Hard enough

Porque mi chupa de cuero me estaba esperando, mi tozuded también. Es hora de levantar el puño alto y hacerse valer, que cuando la vida te pide un par de cojones, más vale poner tres. No llegarán a rozarme esta vez, y en el intento les haré caer. Tú tienes trabajo por delante y yo mucho, pero que mucho tiempo para sentarme a verte hacer. Hacer locuras o chorradas, pero tú sabrás si vale la pena tirar la toalla. Yo ya tengo mi fuerte montado. Ahora te toca dejarte las manos para escalarlo.

Please

Quítame los ojos de encima que no me basta que me atonten para olvidar que yo no elegí enamorarme de ti. Dile a tu sonrisa que se calle, que la mía está cansada de tocar fondo cuando a mi cabeza le da por ser lógica. Empieza a inventar locuras para que todo me huela a tus razones, que sin ellas, mis manos no pueden contar ilusiones. No quiero seguir esperando. Ya he tenido bastante tiempo para hartarme de ello. Haz explotar los relojes, que ya va siendo hora de acabar con esto.

Moving up III

Mudanza terminada, limpieza a fondo hecha, ducha... y silencio. Por fin un rato para tocarme las narices sin hacer nada. ¡Nada! Qué bien sonaba eso. Me quité los calcetines, me puse los cascos... no. Esa canción no. La siguiente menos. ¿Qué cojones? ¿No había una dichosa canción algo más alegre? ¡Una! Sí. Esa sí. Cerré los ojos un rato, mientras sonreía. Aún estaba sola en el piso, y la verdad, me encantaba. Los compañeros eran majos, pero no hay nada como una casa entera para ti sola. Quitando lo de lavar la ropa, limpiar y todo eso... era perfecto. Y además, aquella canción molaba un montón. Lástima que todo acabe, mi descanso, la música... todo. Todo termina. Todo... "Él seguía insistiendo en que el sitio era genial, y que era una sorpresa. Nunca conseguí saber si lo que decía era verdad o mentira, esos ojos nunca me dejaban. Creo que no lo tenía claro ni él. Pero aunque nunca me ha gustado esa sensación, mi nula capacidad de distinguir entre realidad o sueño me daba una ver...

Kidnaped

Es mío, perras asquerosas.  Y si oís gritos de auxilio, es una broma, es que es muy bromista... ¿Tenerlo secuestrado? ¿Yo? ¡¡Ay!! No me hagas reír... Jeje. Je.

Lollypop

Soy melodramática. Y bipolar. Pero eso no quiere decir que me fíe. Así que tráeme la piruleta. La grande. De colores.

Things that used to happen

Al menos sé que por muchas razones que tenga para llorar, no lo haré. Quizá he aprendido a ser fuerte, o simplemente se me haya olvidado. Aunque no sé qué es peor, si dejar salir lo que quema, o levantarte, gritar ¡no! y que siga ardiendo. La cosa es que ya no siento dolor. Creo. Porque ahora en vez de eso, odio. Y me da igual por qué. O cómo. Sólo sé que no quiero ver un alma. Genial. Me puede el orgullo, incluso estando sola. Así es peor, porque una parte de mí, que sí quiere confiar, se siente aún más sola.

Men stuff

Hacerse la dormida está guay, sobre todo cuando vas en un coche lleno de tíos con un viaje de una hora y un montón, pero que un montón de ganas de hablar de sexo. Qué queréis que os diga, siguiendo el consejo de la voz del pueblo, era de esperar esas conclusiones superficiales de las que hablaban... Pero me sorprendió, para qué mentir. ¿Iba en serio lo de que lo más profundo que podéis llegar a preguntaros es que si a vuestra novia le molesta que lo único que veáis cuando estáis juntos es a ella desnuda esperando un buen polvo? No sé si será bueno o no, pero por su bien, con esas perspectivas, más vale que lo sea. ¡No le molestaría si supiera que es más importante que una puñetera cerveza! Sea San Miguel o Doble Malta, me la pela. El caso es que es triste, por ejemplo, vuestro gran consenso a cerca de las ex: "ese ser a quien siempre vuelves a tirarte". ¡¿Pero qué co...

And a ham

Algún día alguien estará a mi lado mientras tiro cosas contra la pared y grito gilipolleces. Y me dirá: "él no te merece, ¿por qué te cuesta tanto aceptarlo?". Y ese será el momento en que mi cabreo llegue a niveles insospechados, y la decepción de ser tan imbécil como para creer una segunda vez rebose el vaso. Bueno, eso es lo que veo venir. Quizá alguien viajó al pasado, pisó un bicho y alteró el orden natural de las cosas. Si es así, tendré que mandarle de aquí a un tiempo una cesta con polvorones por navidad. Y un jamón. Y os juro que me gustaría gastarme ese dinero...

Atom

"- No, te olvidaste de cómo era yo... Te mereces algo mejor... que yo.... Oh, ¡por favor! Lo intenté. ¿Qué quieres de mí? - ¡Quiero que luches por mí!... Es lo que siempre he querido..." ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar... por mí?

Wherever I look...

Se me atasca un poco el aire en la garganta, sigo sin acostumbrarme a la humedad, tampoco a estar sola. De verdad que jamás había deseado tanto que viniera un desconocido, pero después de levantarme dos mañanas seguidas con sabor a tabaco mezclado con tragos cortos cada 2 horas de Nestea, lo que quiero es que me hablen de fiestas, de los realities de la tele, de estupideces y sandeces. No quiero tener ni un rato para respirar, para preocuparme de si me atraganto o no por situaciones que pueden o no pueden pasar. No quiero tener ni un puto segundo para enroscarme encima del sofá de la terraza y mirar esa línea de luces que sube a yo qué sé qué del monte de en frente de mi ventana. En a tomar por culo, todo recto. Porque estoy harta de mirar a lo lejos cosas que no sé qué son, aunque sean de esas que son imaginarias. Estoy harta de apoyar la cabeza en la barandilla del balcón mientras fumo con la cara escachada entre los hierros. Paso, en serio. No me lleva a ninguna parte. Pero jo...

Moving up II

Mientras el agua caía por mi espalda, caliente, me relajaba. Dichosas cajas, asquerosa mudanza, ¡vaya mierda de día! Aún me quedaba muchísimo por hacer, ni siquiera había desembalado, y tenía las paredes blancas, impolutas. Y no iban a quedarse blancas. Por favor, iba a ser mi cuarto, ¡algo de color al cuerpo! Me encantaba ese gel. Olía como las mandarinas recién peladas, digan lo que digan, me encanta Yves Rocher. Y después yo me sentía un chicle de mandarina. Hombre, un chicle... qué cojones, como un puto chicle: te mastican hasta que te quedas sin sabor, te tiran y cogen otro. Igual. ¡Mierda! Le di un puñetazo a la cortina de la ducha y me quedé inmóvil bajo el chorro de agua. La cortina ondeó unos segundos y después se quedó como estaba, perdida entre el vaho. El pelo me escurría por la cara... " - ... Piiii ... Piii... Seguía comunicando. Genial. Llamé otra vez.  - ... Piiii... Piii... P... ¿Sí?  - ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!  - ¿Pero qué? jajajajaja. Estábamos hablan...

moving up

Era una caja enorme, y quedaban diez más, o doce. Me mudaba a un segundo, tampoco era para tanto, pero después de cuatro viajes ya me faltaba el aire. Subir y bajar, sin parar. Y para colmo, había recuerdos que no querían largarse, por mucho que agitara el aire como si espantara moscas a centenares. Su cara, su estúpida y mentirosa sonrisa. Sus abrazos, sus putos y mentirosos abrazos. Él, su mierda de historia inventada. Su final arrancado de un solo golpe a mi verdad, como una bocanada de aire de alcantarilla que te da en plena cara al salir a la calle. La parte que queda en el recuerdo, no la que en realidad fue... "Como muchas mañanas de las que conté, el sol se colaba por la ventana y me despertó uno de los rallitos juguetones que se encaramaban al agujero de la persiana. Subió desde mi barbilla, como avisándome de que acabaría posándose en mis pestañas. Me di la vuelta y metí la cabeza debajo de la almohada, sin despertarme aún ni volver a la realidad. Reconocí poco a p...