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Mostrando las entradas etiquetadas como Historias

The story of a star

Ella era un cúmulo de inseguridades y fuerza sin aprovechar. Miraba admirada la chispa de los demás, deseante siempre de un paso firme que no sacaba. Y es que era de esas que viven entre las estrellas, cegada por su propia luz que la dejaba a oscuras. Creía que allá abajo todo era bello y brillante, mientras que a su alrededor todo parecía no tener color. Soñaba con golpear duro, soñaba con reír a carcajadas, soñaba con no caer. Pero siempre que lo hacía no llegaba a aterrizar, no sabía qué era la realidad. Y puestos a construir mundos, decidía inconscientemente crearlo lleno de ilusiones que se negaba a creer posibles. Y mientras ella sentía que se hundía sin si quiera meterse en el agua, el mundo que envidiaba la miraba levantando la cabeza y viendo a aquella estrella brillar, admirando su belleza y sonriendo, sin imaginarse si quiera que ella misma jamás vería su luz porque estaba en medio de toda ...

Short story

Bebió un trago más del vaso mientras volaba el humo en silencio, y esperó. Nada. Respiró despacio y soltó un suspiro, no iba a pasar nada, como en las últimas mil horas y en las siguientes tres mil. Era una caprichosa de los momentos y quería un beso suyo en ese, no en otro. Quería tres minutos de caricias en las mejillas y calor en la espalda. Lo quería ahora. Lo gracioso es que si se lo hubieran dado ayer, no le habría hecho falta, al igual que pasados dos días. Lo necesitaba en ese instante. Respiraba humo en vez de aire, le recordaba a él. Cerraba los ojos para sentir que volvía a sonreírle, aunque no estuviese. Lo echaba de menos. Y no lo admitiría.

Up with the clouds

Tomó impulso y se encaramó a la silla, de un salto, quedándose en un equilobrio extraño sobre ella. Cogió un cigarro y encendió una cerilla. El pequeño palito brilló un segundo con mucha fuerza y después se desvaneció hasta quedar sólo una pequeña llamita que lo consumía lentamente. Estaba a gusto, todo el mundo dormía, pero ella no. Había silencio dentro y fuera, así podía oírse bien a sí misma. Pero las cosas no iban del todo bien. No sirve autoengañarse, tampoco te anima eternamente fingir. Pero era más fácil creer como los demás que aquello era muy fácil de arreglar... aunque en el fondo supiera que la situación era la que era, y sólo se podía esperar. No servía para la pasión por que sí, no entendía bien las bromas tontas, ni tampoco terminaba de encajar bien su mano en ningún sitio. Tampoco sabía por qué, y no l...

Darkness

En un estallido silencioso, las luces cegaron la habitación un segundo y después todo quedó negro. Paralizada del susto, no pude moverme hasta que mis ojos se acostumbraron a la oscuridad. Silencio. ¿Qué hora era? Delante de la pantalla del ordenador perdía facilmente la noción del tiempo, queriendo huir de la realidad mientras pasaba de una ventana a otra sin parar. Miré el reloj del móvil, diez minutos adelantado: las cuatro menos cuarto. Mis piernas estaban empezando a temblar, y es que conseguía mantener a raya aquel pánico a la oscuridad cuando era yo quien le decía cuándo aparecer y hasta dónde llegar, pero en cuanto cobraba vida propia ya era otra cosa. Sentí que mi respiración se aceleraba y que comenzaba a notar manos invisibles comiéndose mi espacio vital: era el momento de salir corriendo a por algo de luz, una vela valdría. Por fin, después de dos intentos de abrazar el suelo y u...

Nightmare

Hay pocas torturas del alma peores que las de una espera sin futuro y las de un amor sin límites que no tiene respuesta. No hay torturas tan crueles como estas, que te vacían la respiración cuando hace frío y te hacen sentir solo mientras no te dejan salir de un mundo en el que siempre es de noche. "Agazapada en un rincón esperaba que algo, alguien, la sacara de allí; porque tenía la cama al lado pero estaba perdida en su propia habitación. No encontraba nada".

Hope's chamber

Ella tenía los ojos brillantes y la sonrisa más grande que nadie había visto pero eligió un día mal, se agarró a un clavo ardiendo, le seguían zarandeando una y otra vez por mucho que quisiera avanzar. Hubo un día en el que alguien se coló en la cámara de sus esperanzas, y fue sacándolas pieza por pieza: la del te quiero, la de una sonrisa, la de las palabras sinceras, la de las segundas oportunidades, la de luchar por lo que quieres, la de aquel abrazo, la de las noches compartidas, la de volverse a ver, la de una cara, también se llevaron la de la mirada atrás en el último segundo...  Y sin ellas, tampoco tenía fuerzas. Cuando se quiso dar cuenta abrió los ojos de par en par y se llevó las manos al corazón, sorprendida: algo no iba bien. Corrió como nunca, se le enganchó el cordón de la zapatilla en una rama y se quedó atrás, ella cayó, se le rasgó la camisa. Se levantó y notó el hilillo de sangre bañando sus labios. Corrió, voló, y vio las puertas de su corazón abiertas de p...

Moving up V

Laura estaba sentada a mi lado viendo entradas de la página web "cuánto cabrón" mientras yo zappeaba con los ojos entrecerrados e inclinada hacia delante. Otra vez me había dejado las gafas en el cuarto, pero no me apetecía ir hasta allí para cojerlas. En las últimas semanas Lau había pasado de ser la extraña con la que compartía piso por primera vez, a ser la hermana mayor que nunca había tenido. Él volvió: había llamado, se había empeñado y habíamos vuelto a algo extraño. Pero a pesar de todo, no éramos los mismos. Yo decía estar bien y no pensar en ello, pero no se me quitaba de la cabeza: no era él. Yo no era yo. No era lo mismo. - ¿Estás bien? Me sobresalté con la pregunta. -Sí, sí, pero... Oye, ¿qué pone en la tele? No veo ni qué canal pongo... ¿Esta es la neox? -No... Pone FDF... -Mierda. Me levanté y me puse a dos centímetros de la televisión y volví al sofá. Y mierda, las gafas, podría haberlas cogido. -¿Cuál es tu libro favorito? Vaya preguntitas tenía esta...

Moving up IV

Había quedado y llegaba tarde, como siempre. No terminaba de hacerme con las entradas, salidas, cambios y movidas del metro. Me parecía más una maraña de caminos que una manera rápida de viajar. Bajando, un hombre que tenía incluso más prisa que yo me pisó y terminó de romperme los pantalones, una chica me pegó un codazo y alguien a quien no vi si quiera me empujó y me comí la máquina expendedora. Al menos con el golpe me llevé una barrita de chocolate gratis, como si la dichosa máquina sintiera haberse chocado conmigo. Fue más simpática que el que me empujó. Al llegar, mi amigo me esperaba sentado en la terraza de un bar justo al lado de la salida. Me miró y se rió. No me hizo falta inventarme ninguna excusa por haber tardado tanto. - Bonitos pantalones. Son originales... - Ja. Ja. Muchas gracias. Recién rediseñados. ¿Ni si quiera me vas a saludar como es debido? Se levantó y le abracé con fuerza. Hacía mucho que no lo veía, por un tema de distancias. Un amigo llamado destino habí...

Moving up III

Mudanza terminada, limpieza a fondo hecha, ducha... y silencio. Por fin un rato para tocarme las narices sin hacer nada. ¡Nada! Qué bien sonaba eso. Me quité los calcetines, me puse los cascos... no. Esa canción no. La siguiente menos. ¿Qué cojones? ¿No había una dichosa canción algo más alegre? ¡Una! Sí. Esa sí. Cerré los ojos un rato, mientras sonreía. Aún estaba sola en el piso, y la verdad, me encantaba. Los compañeros eran majos, pero no hay nada como una casa entera para ti sola. Quitando lo de lavar la ropa, limpiar y todo eso... era perfecto. Y además, aquella canción molaba un montón. Lástima que todo acabe, mi descanso, la música... todo. Todo termina. Todo... "Él seguía insistiendo en que el sitio era genial, y que era una sorpresa. Nunca conseguí saber si lo que decía era verdad o mentira, esos ojos nunca me dejaban. Creo que no lo tenía claro ni él. Pero aunque nunca me ha gustado esa sensación, mi nula capacidad de distinguir entre realidad o sueño me daba una ver...

Moving up II

Mientras el agua caía por mi espalda, caliente, me relajaba. Dichosas cajas, asquerosa mudanza, ¡vaya mierda de día! Aún me quedaba muchísimo por hacer, ni siquiera había desembalado, y tenía las paredes blancas, impolutas. Y no iban a quedarse blancas. Por favor, iba a ser mi cuarto, ¡algo de color al cuerpo! Me encantaba ese gel. Olía como las mandarinas recién peladas, digan lo que digan, me encanta Yves Rocher. Y después yo me sentía un chicle de mandarina. Hombre, un chicle... qué cojones, como un puto chicle: te mastican hasta que te quedas sin sabor, te tiran y cogen otro. Igual. ¡Mierda! Le di un puñetazo a la cortina de la ducha y me quedé inmóvil bajo el chorro de agua. La cortina ondeó unos segundos y después se quedó como estaba, perdida entre el vaho. El pelo me escurría por la cara... " - ... Piiii ... Piii... Seguía comunicando. Genial. Llamé otra vez.  - ... Piiii... Piii... P... ¿Sí?  - ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!  - ¿Pero qué? jajajajaja. Estábamos hablan...

moving up

Era una caja enorme, y quedaban diez más, o doce. Me mudaba a un segundo, tampoco era para tanto, pero después de cuatro viajes ya me faltaba el aire. Subir y bajar, sin parar. Y para colmo, había recuerdos que no querían largarse, por mucho que agitara el aire como si espantara moscas a centenares. Su cara, su estúpida y mentirosa sonrisa. Sus abrazos, sus putos y mentirosos abrazos. Él, su mierda de historia inventada. Su final arrancado de un solo golpe a mi verdad, como una bocanada de aire de alcantarilla que te da en plena cara al salir a la calle. La parte que queda en el recuerdo, no la que en realidad fue... "Como muchas mañanas de las que conté, el sol se colaba por la ventana y me despertó uno de los rallitos juguetones que se encaramaban al agujero de la persiana. Subió desde mi barbilla, como avisándome de que acabaría posándose en mis pestañas. Me di la vuelta y metí la cabeza debajo de la almohada, sin despertarme aún ni volver a la realidad. Reconocí poco a p...

I'm paralyzed

¿Y si levantas la mirada? ¿Y si de repente sonríes? Esa luz que un día brilló, un abrazo que corre detrás de ti, y no eres lo suficientemente rápida para huir de él. No busques, tal vez no encuentres. Si el mundo no parara de girar, sé que seríamos el centro quieto de todo el caos, sé que pronto acabaría, sé que, exhausta, me dejaría arrastrar por un vórtice que va a toda velocidad, y que las fuerzas fallarían. Si todo subiera alto, tocara el cielo, sé que volaría hasta allí. Sé que la gravedad entraría en juego y acabaría cayendo hasta donde estuvieras tú. Sé todas esas cosas. Pero también sé que los dados se pueden trucar, que tú y yo jugaremos sucio, huiremos de líneas que ya escribieron, nos saltaremos las reglas y acabaremos subiendo al pico más alto para saltar desde ese precipicio que ya vimos una vez. La dirección que se dicta: emocionarte, dudar, reír, vivir, asustarse y llorar. Un final. Nuestra dirección: cualquiera.

Simple things

-Venga, inténtalo otra vez. Rikki cogió otra piedra y se la estampó en la cara. -¡No me sale! ¡Punto! No sé silbar, y tampoco sé hacer la ranita en el puto agua del puto estanque con esta puñetera piedra. ¿Te vale? -Eres idiota. Mat la levantó en el aire y la puso boca abajo. -¿Vas a intentarlo ahora? ¿eh? -¡¡Bájame de aquí, asqueroso... rena... aaaaaaah!! Me mareo... -¿Lo vas a intentar? -¡Que sí! ¡¡Sí!! La bajó y la dejó en el suelo. Rikki puso morritos, cogió la primera piedra que tenía a mano y la tiró con rabia. Y rebotó. Tres veces antes de hundirse en el agua. Se quedó quieta, con los pies descalzos, y de golpe, empezó a dar saltos. -¡Sí señor! ¡Oh, sí! ¡Soy la puta ama! ¡¡LA PUTA AMA!! Dándole la espalda a Mat, se puso a bailar moviendo los brazos en el aire. Él se reía, mietras la miraba hacer el idiota. -Son esos momentos en los que lo tienes claro. Si Rikki se hubiera girado, habría visto una mirada perdida, embobada, algo irónica y confiada. Si...

Lost moments

"Me encantas pero..." Las caricias y el sudor se quedaron en un intento desesperado por quitársela de la cabeza. Se vistió y fue al salón, mientras lo miraba sonriente. Él no sonreía. Y ella entendió que no habría nada más. Él, que su corazón ya tenía dueña.

While the angels sleep

Rikky llegó a casa y tiró la mochila en la entrada, lanzó las botas por el pasillo, se quitó la chaqueta dejándola caer junto al perchero y al llegar a su cuarto cerró la puerta de un portazo. Se tumbó en la cama y cerró los ojos para respirar hondo. Tras un suspiro que pareció durar horas, los abrió y levantó la mirada para clavarla en el farolillo que colgaba del techo junto a la mosquitera translúcida que caía como una cascada hasta desparramarse en el suelo, creando pequeñas lagunas de tela. Y volvió a cerrar los ojos, fuerte, mientras se encogía sobre sí misma. Una fina lágrima resbaló por su mejilla, dejando un rastro de cristal que se rompió contra la almohada. Le ardía la garganta y no sabía qué pensar. Todo le salía mal. Tendría que haber dejado de mirarle las mil caras a las situaciones, de darle tantas vueltas a las cosas, de empezar partidas que no iba a acabar. ¿Qué era eso de apostar por el caballo que no iba a ganar? Le avisaron que jugársela en el amor era cosa de...

My choice

Il regardait un beau sourire après l'hiver de ceux qui volent le souffle avant de respirer À quoi dire que le silence voulait parler et que d'un coup il a fini par s'envoler À trois mille mètres de connaître tes pensées À deux moments de te voir déchirer toute ma peau, mes rêves, la force que j'avais gagné j'ai fini pourtant par me laisser tomber ** Est-ce que c'est juste ce que je cherchais avant d'eppeler ton nom dans mes pensées? Mais c'est seulement un coup de chance brûlé que je ne voudrais jamais égarer * Est-ce que c'est juste ce que je cherchais avant d'ppeler ton nom dans mes pensées? Mais c'est seulement un coup de chance brûlé L'amour, crier, pleurer, et faire réalité les rêves Sur une route éteinte, aveugle des raisons c'est le coeur le seul qui mène la perdition Un regard, tes bras, une folle négation et la peur qui crie pour donner de...

your sweatshirt makes me dream

Empezaba a ser preocupante esa sensación a calor de sol de mañana colándose en tu habitación. Estaba siendo inquietante ese portal que habría la sudadera al respirar en ella, ese montón de imágenes que le llevaban a cuestas. Aquella ilusa se revolvió en las sábanas preguntándose por qué, abriendo un ojo y guiñándole el otro a la gata que le recorría las piernas enredándose en las sábanas y el colchón. El humo de un cigarrillo que pedía un par de calos flotaba a su alrededor, suspendido entre la espera de que allí faltaba algo más. Se preguntó quién era más fuerte, si ella por reírse en la cara de aquello que te revienta a ostias o él por saltar a la sima de su perdición en un arranque de esperanza y desesperación. Se colaron unas gafas de sol en la puerta de la habitación, y una mano que aferraba la guitarra que callaba como una puta. Cuánto cantó la noche anterior, un concierto privado que se había tachado de un papel que quedaba arrugado en una esquinita del cuarto. Eran poesía...

Realidades I

Alargaba la mano cada vez más, abriéndola desesperadamente, agarrándose a algo que no podía ver. Todo perdía la luz y caía, no dejaba de caer, caer… De golpe, recuperó la respiración y un largo suspiro llenó su pecho como si llevara sin moverlo décadas.  Carraspeó e intentó tragar saliva, consiguiendo que un sabor amargo y un dolor ardiente le arrasaran la garganta dejándosela peor.  Un pitido agudo resonaba constante por la habitación de olor agridulce, y Katy se incorporó sobre el colchón tendido en el suelo mientras se sujetaba la cabeza entre las manos, intentando calmar aquellas punzadas que le atacaban desde cualquier rincón de su mente. Pensar dolía. ¡Y aquel maldito despertador aún más! De un golpe seco barrió el suelo a su derecha, arrancando el cable del reloj digital de cuajo y rompiendo un par de botellas a la vez. Más calmada, se frotó la cara intentando despejarse, empapándose de algo viscoso. Un olor a sangre le subió por la nariz, y se miró la mano con a...