Y me duermo, me duermo con un gorro puesto pensando que así soñaré contigo. " A dos metros tú y tu chaqueta. Ibas mal peinado pero me daba igual. Sonreí sin saber por qué y se me encogió el corazón al darme cuenta. Quizá no debería confiar. Ya me hicieron bastante daño. Pero tu mirada merecía la pena. ¿O tal vez ya la había visto antes? A cada paso una nueva razón para echarme atrás, a cada aliento otra para correr a tus brazos. Eché a correr. Resbalé con tu cartel de ironía y me di de bruces con tus palabras: que estabas ahí, sonriendo una vez más. Que no podía evitar querer estar a tu lado, ni tampoco apostar por algo que ya había pasado. Y es que no todo puede ser igual. Ni yo estar huyendo siempre de la realidad." Abro los ojos, otro día más, mientras se cuela el sol por mi ventana y abrazo la almohada. Sola, en la cama, mientras le grito a mi corazón que se calle de una vez, que no pienso hacerle caso y que, en el fondo, lo sé. ** Adicta al chocolate, al sonido...