Enamorarte del monstruo en tu cabeza, perderte por el sueño que no quieres realizar, cerrar la puerta de la jaula y aún así querer echar a volar. No me fío de ti, porque no eres lo que mi imaginación se ha inventado, y si te digo la verdad, no sé quién eres. Y sólo quieres atención, diversión; tienes un capricho de ego, no quieres nada bueno.
- Si no te importa dónde estás, no estás perdido -