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Mostrando entradas de mayo, 2012

Moon

Soy la luna, dos caras, cuatro etapas, luz de lágrima blanca. Me lloran y cantan, soy testigo de lo que la gente quiere ocultar. Soy los ojos del alma, soy ilusión, esperanza e irreal. Soy un sueño, alto de alcanzar, soy extraña, soy la luz porque el sol me hace brillar. Soy tesoro, a veces, nada más. Paso inadvertida, sólo para los que no quieren mirar...

Fairy tales

Cuando besas al príncipe y sale sapo, croa, salta y se aleja de ti. Es ahí cuando coges tu corona y lees el "made in China", vuelves a ponerte el delantal y te dedicas a fregar suelos con tus cuatro trapos... Una huida, una mentira, sin final feliz. Ese es el cuento que todos firmamos alguna vez. Es el cuento que te repite que sólo puedes fiarte de ti, por penoso que sea eso. Y te da igual. Los sapos no tienen ningún encanto, sólo hay que verlos venir.

Contradicción

Te odio por echarte de menos, me río del sonido de tu voz. Espero que te mueras mientras en el infierno quepamos los dos, quiero que sufras tanto como he sufrido yo. Quiero evitarte mientras enmarco tu olor. Quiero olvidarte pidiendo perdón. Quiero hacer que te pudras en mi colchón.

I knew...

He leído lo que temí de ti. He repasado lo que me daba miedo, he visto lo que escribí. Y he acabado convencida de que la próxima vez haré caso de lo que me diga a mí misma. Sabía que harías lo que ya hicieron una vez. Decía que sería peor, sabía que te harías polvo. Nunca dejé de saberlo, pero hice caso a alguien que no era yo. A alguien que me pidió confiar... Como la última vez. Irónicamente, la historia que contaba aterrada de lo que temía que ibas a hacer se ha estampado en mi cristal.

Confidence

Es raro, pero no sé cómo empezar, un tópico hacerlo así. Solemos desconectar después de un mal trago, algunos prefieren beberse los malos ratos, otros preferimos tragarlos sin compañía. Es cierto, al final sólo podemos contar con nosotros mismos, y esperar que alguien te acompañe en el camino siempre no es una buena opción. Los que hacemos rutas sabemos bien que el bastón es una buena ayuda, pero que jamás puedes confiar y echar todo el peso sobre él, se gasta cada vez más, se debilita y puede llegar a romperse. Confiar. Vaya palabra más grande. ¿Confiar en quién? Y... ¿Por qué? ¿Garantías? Nunca las hay. Puedes apostar y perder, o hacerlo y ganar. Pero te juegas la confianza a un número, no hay táctica, no juegas tus cartas porque no planeas ante posibilidades seguras, lo haces ante suposiciones subjetivas... Al fin y alcabo, por mucho imaginar no dejas al azar de lado. ...