"¡Mi alocada y querida yo de 18 pequeños añitos! Hoy será un día grande. Para ti, al menos. En realidad será un día más. Mi regalo va a ser esperanza, y es que a ti te hace falta mucha. Hemos pasado por mucho juntas, tanto como nacer y crecer, cosa que aún no hemos terminado de hacer. Nos hemos metido en los líos más gordos, desde colarnos en vidas ajenas hasta salir corriendo mientras nos persigue un pollo. Ha sido divertido. Otras veces, tienes razón, no lo fue tanto... no lo fue cuando te vi desmoronarte y caer, cuando ni siquiera yo, que siempre ha estado ahí, podía hablarte. Ni siquiera a mí me escuchabas. Estabas tan sola que no te tenías ni a ti misma. Pero oye, siempre acabo apareciendo por ahí, ¿por qué será? Lo que quiero decir... No importa qué pase. No importa ni cuándo ni cómo, ni lo que se nos ponga de frente. Lo que importa somos nosotras: eres tú. Tu pasado, tu presente y tu futuro somos una, pero tú te llevas la palma. Aprendes de las de antes, guardas lo mejor...