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As cold as ice

El tiempo pasa y no hay nada que contar. Resulta triste al final, aunque en un principio me pareciera mi redención justa y merecida. Pero falta algo. Una vez escribí que los locos se vuelven grises con una vida normal.  Y a mí se me ha olvidado hasta el cómo escribir. Quizá sea un problema de frío, creo que tengo el corazón helado en medio de la calma eterna del desierto. Y algo no para de decirme que esto no es para mí.

Imagination

Nos gusta contar historias, forma parte de nuestras vidas aunque no nos demos cuenta. Todos somos escritores del día a día con el que mañana dibujaremos palabras para explicarlo. ¿Cómo ser eterno si no es narrando? Cada uno encontramos alivio en nuestras propias palabras, adaptamos lo que vivimos para asimilarlo, acogemos el exterior y lo interiorizamos, por lo que siempre damos un por qué del que nunca estaremos seguros. Nuestra gran necesidad está en creer en lo que no podemos comprobar, porque fuera de las fronteras del nosotros mismos nada es verdad, y todo está permitido. Establecemos y sabemos qué es real, no podemos negar que el agua que bebemos exista, pero os aseguro que no habrá nada menos vívido para uno que aquello que experimente. Los sentimientos pueden llegar a ser más reales que el árbol que nunca has llegado a tocar, porque ellos han entrado en ti y tú los has hecho tuyos, al igual que el agua que bebes, al igual que las personas que te rodean, que sólo pueden hacer...

Why I can't recognize you anymore?

Todo parece lejos. Lo que recuerdas se desdibuja y tiene otra cara... cuando, de vez en cuando, bebes un poco de la memoria, ¿estás trasladando el presente hacia atrás o, simplemente, estás contándote una historia inventada? Cuando comparo creo que veo demasiadas diferencias. Quizá sea trasladar el presente a una historia adecuada a papel antiguo.

The story of a star

Ella era un cúmulo de inseguridades y fuerza sin aprovechar. Miraba admirada la chispa de los demás, deseante siempre de un paso firme que no sacaba. Y es que era de esas que viven entre las estrellas, cegada por su propia luz que la dejaba a oscuras. Creía que allá abajo todo era bello y brillante, mientras que a su alrededor todo parecía no tener color. Soñaba con golpear duro, soñaba con reír a carcajadas, soñaba con no caer. Pero siempre que lo hacía no llegaba a aterrizar, no sabía qué era la realidad. Y puestos a construir mundos, decidía inconscientemente crearlo lleno de ilusiones que se negaba a creer posibles. Y mientras ella sentía que se hundía sin si quiera meterse en el agua, el mundo que envidiaba la miraba levantando la cabeza y viendo a aquella estrella brillar, admirando su belleza y sonriendo, sin imaginarse si quiera que ella misma jamás vería su luz porque estaba en medio de toda ...

Personality stuff

Y es que hace sol pero me empeño en nublarme el día. A parte de exigente, vaga; lo que me hace autoconstruir con las situaciones un círculo vicioso de mucha autotortura y poca solución. Puestos a definir lo que hay, el zorro no se marcha. Lo que me exijo es el carácter de ir de frente, cuando mis actos demuestran el caminar entre las sombras. ¿Qué quiero, una fiera o un tramposo? Lo que tengo es lo segundo y lo forzado lo primero. Tampoco puedo vivir forzando si sé que me acabaré quemando, y forzar sigue siendo contar las cosas. A ver cómo arreglamos esto en real y no en idílico para un carácter que no es el mío.

Die

Vas a dejar de ser el titiritero de mi voz. Sabes que odio que te apropies de los acordes de una canción, no soporto que te metas en mi garganta para cortarme el aire cuando intento cantarla. O tararearla. Es un misterio algo negro el por qué preferimos sufrir que olvidar, como si compensara el calor de los recuerdos muertos. No sé por qué lo hacemos. Menos aún sé por qué lo hago yo. Voy a dejarme en paz un poco, quiero aprender que si sigues en mi cabeza es sólo por lo que yo sueño, no por lo que tú eres. Muérete y déjame llorarte con razón.